La Lectio Divina y el ritmo de la oración bíblica
La lectura de los Salmos no persigue la velocidad, sino la profundidad. En la tradición cristiana histórica, la práctica de la Lectio Divina propone cuatro movimientos del alma: Lectio (leer despacio la Palabra), Meditatio (rumiar su verdad y aplicarla a la propia vida), Oratio (responder a Dios en plegaria) y Contemplatio (descansar en la presencia divina).
En nuestro Salterio conviven Salmos breves como el Salmo 117 (2 versículos, lectura de apenas 20 segundos) y monumentos poéticos como el Salmo 119 (176 versículos, lectura de aproximadamente 14 minutos). Conocer de antemano el tiempo necesario te ayuda a apartar un espacio sin prisas antes de salir al trabajo, al mediodía o antes de apagar la luz por la noche.