El acróstico alfabético: Belleza y pedagogía divina
El Salmo 119 es la composición poética más extensa de toda la Biblia (176 versículos). Su estructura es una obra maestra de simetría y pedagogía: se compone de 22 estrofas de 8 versículos cada una, correspondientes en estricto orden a las 22 letras del alfabeto hebreo (desde Álef hasta Tav). En el texto original hebreo, cada uno de los ocho versículos de una estrofa comenzaba con esa misma letra inicial.
A través de toda esta arquitectura literaria, el salmista entreteje ocho términos fundamentales para la revelación divina: Ley (Torá), Testimonios (Edot), Mandamientos (Mitzvot), Estatutos (Jukim), Juicios (Mishpatim), Palabra (Davar), Dicho (Imrah) y Camino (Derej).