Salmo 111
Poema acróstico de alabanza integral que celebra las obras grandes, justas y memorables de Dios en la asamblea de los justos, declarando que el principio de la sabiduría es el temor del Señor.
1 Aleluya. ALABARÉ á Jehová con todo el corazón, en la compañía y congregación de los rectos.
2 Grandes son las obras de Jehová; buscadas de todos los que las quieren.
3 Gloria y hermosura es su obra; y su justicia permanece para siempre.
4 Hizo memorables sus maravillas: clemente y misericordioso es Jehová.
5 Dió mantenimiento á los que le temen; para siempre se acordará de su pacto.
6 El poder de sus obras anunció á su pueblo, dándole la heredad de las gentes.
7 Las obras de sus manos son verdad y juicio: fieles son todos sus mandamientos;
8 Afirmados por siglo de siglo, hechos en verdad y en rectitud.
9 Redención ha enviado á su pueblo; para siempre ha ordenado su pacto: santo y terrible es su nombre.
10 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: buen entendimiento tienen cuantos ponen aquéllos por obra: su loor permanece para siempre.
Significado y Contexto Bíblico del Salmo 111
Himno litúrgico donde cada línea comienza con una letra del alefato hebreo. David alaba al Señor con todo el corazón en la intimidad de los rectos y en la congregación. Sus obras son grandiosas, meditadas por todos los que se complacen en ellas; gloria y hermosura es su obra, y su justicia permanece para siempre. Ha hecho memorables sus maravillas: dio sustento a los que le temen y se acordó para siempre de su pacto. Concluye con el célebre principio sapiencial: 'El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos'.
Reflexión Devocional para Hoy
La reverencia ante Dios ('el temor del Señor') no es pánico destructivo, sino un asombro reverente y filial que orienta toda la conducta hacia lo noble y bueno. Quien contempla y medita habitualmente en las maravillas del Creador desarrolla un entendimiento claro y lúcido para discernir entre lo pasajero y lo perdurable. Alabar a Dios con todo el corazón es el inicio de una vida verdaderamente sabia.
Pregunta para meditar hoy:
¿De qué manera cultivas ese asombro respetuoso hacia Dios que produce verdadera sabiduría?
Oración Inspirada en el Salmo 111
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