Salmo 146

Inaugura el quinteto final de Aleluyas instando al alma a alabar a Dios de por vida, advirtiendo no confiar en príncipes que vuelven al polvo y celebrando al Señor que hace justicia a los oprimidos y abre los ojos de los ciegos.

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TEXTO BÍBLICO COMPLETO • REINA-VALERA 1909

1 Aleluya. ALABA, oh alma mía, á Jehová.

2 Alabaré á Jehová en mi vida: cantaré salmos á mi Dios mientras viviere.

3 No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salud.

4 Saldrá su espíritu, tornaráse en su tierra: en aquel día perecerán sus pensamientos.

5 Bienaventurado aquel en cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza es en Jehová su Dios:

6 El cual hizo los cielos y la tierra, la mar, y todo lo que en ellos hay; que guarda verdad para siempre;

7 Que hace derecho á los agraviados; que da pan á los hambrientos: Jehová suelta á los aprisionados;

8 Jehová abre [los ojos] á los ciegos; Jehová levanta á los caídos; Jehová ama á los justos.

9 Jehová guarda á los extranjeros; al huérfano y á la viuda levanta; y el camino de los impíos trastorna.

10 Reinará Jehová para siempre; tu Dios, oh Sión, por generación y generación. Aleluya.

Fuente verificada: eBible.org (Dominio público).

Significado y Contexto Bíblico del Salmo 146

Primer salmo del grupo final de alabanza (Salmos 146-150), cada uno comenzando y terminando con 'Aleluya'. David exhorta a su ser: 'Alaba, oh alma mía, a Jehová; alabaré a Jehová en mi vida'. Contrasta con lucidez la fragilidad humana con la fidelidad del Creador: 'No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación; sale su aliento, y vuelve a la tierra; en aquel mismo día perecen sus pensamientos'. Dichoso aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob. Enumera las obras libertadoras del Señor: hace justicia a los agraviados, da pan a los hambrientos, suelta a los prisioneros, abre los ojos de los ciegos, levanta a los caídos, ama a los justos y guarda a los extranjeros, huérfanos y viudas.

Reflexión Devocional para Hoy

Poner nuestras esperanzas definitivas en líderes políticos, economías mundiales o personas influyentes siempre conduce al desengaño: son seres humanos cuyo aliento se extingue y sus planes perecen con ellos. La verdadera bienaventuranza reside en apoyarse en el Dios de Jacob. El corazón de Dios late por los vulnerables, los oprimidos y los marginados, modelando la misión compasiva a la que somos llamados.

Pregunta para meditar hoy:

¿En qué líderes o seguridades humanas tiendes a confiar más que en la fidelidad de Dios?

Oración Inspirada en el Salmo 146

Alaba, alma mía, al Señor; alabaré a mi Dios mientras viva. No pondré mi confianza en vanas promesas humanas ni en grandezas perecederas, sino en el Dios vivo que hizo el cielo, la tierra y el mar. Gracias por abrir los ojos a mi ceguera, por levantarme cuando caigo y por hacer justicia a los afligidos. Reina, Señor, en mi corazón por todas las generaciones. Amén.

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Nota devocional: Encuentra Tu Salmo es una plataforma espiritual y educativa. Las reflexiones y oraciones son elaboradas con rigor editorial cristiano y no constituyen asesoramiento médico, psicológico ni financiero. El texto bíblico pertenece a la traducción Reina-Valera 1909 de dominio público.

Preguntas Frecuentes sobre el Salmo 146

Inaugura el quinteto final de Aleluyas instando al alma a alabar a Dios de por vida, advirtiendo no confiar en príncipes que vuelven al polvo y celebrando al Señor que hace justicia a los oprimidos y abre los ojos de los ciegos. Su mensaje central nos invita a meditar en alabanza, justicia, confianza en Dios.
Primer salmo del grupo final de alabanza (Salmos 146-150), cada uno comenzando y terminando con 'Aleluya'. David exhorta a su ser: 'Alaba, oh alma mía, a Jehová; alabaré a Jehová en mi vida'. Contrasta con lucidez la fragilidad humana con la fidelidad del Creador: 'No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación; sale su aliento, y vuelve a la tierra; en aquel mismo día perecen sus pensamientos'. Dichoso aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob. Enumera las obras libertadoras del Señor: hace justicia a los agraviados, da pan a los hambrientos, suelta a los prisioneros, abre los ojos de los ciegos, levanta a los caídos, ama a los justos y guarda a los extranjeros, huérfanos y viudas.
Es especialmente provechoso en momentos de justicia, esperanza, confianza, adoracion. Su lectura brinda Poner nuestras esperanzas definitivas en líderes políticos, economías mundiales o personas influyentes siempre conduce al desengaño: son ser...
El texto bíblico mostrado corresponde a la traducción histórica Reina-Valera 1909 (Dominio público), verificada versículo por versículo a partir de los archivos de eBible.org.
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