Salmo 38

Tercer salmo penitencial y desgarrador clamor de un enfermo que experimenta el peso aplastante del pecado sobre su carne, rogando a Dios no desampararlo en su soledad.

arrepentimiento lamentacion misericordia perdon tristeza soledad arrepentimiento dificultades
TEXTO BÍBLICO COMPLETO • REINA-VALERA 1909

1 Salmo de David, para recordar. JEHOVÁ, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira.

2 Porque tus saetas descendieron á mí, y sobre mí ha caído tu mano.

3 No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado.

4 Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: como carga pesada se han agravado sobre mí.

5 Pudriéronse, corrompiéronse mis llagas, á causa de mi locura.

6 Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, ando enlutado todo el día.

7 Porque mis lomos están llenos de irritación, y no hay sanidad en mi carne.

8 Estoy debilitado y molido en gran manera; bramo á causa de la conmoción de mi corazón.

9 Señor, delante de ti están todos mis deseos; y mi suspiro no te es oculto.

10 Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo.

11 Mis amigos y mis compañeros se quitaron de delante de mi plaga; y mis cercanos se pusieron lejos.

12 Y los que buscaban mi alma armaron lazos; y los que procuraban mi mal hablaban iniquidades, y meditaban fraudes todo el día.

13 Mas yo, como [si fuera] sordo, no oía; [y estaba] como un mudo, [que] no abre su boca.

14 Fuí pues como un hombre que no oye, y que en su boca no tiene reprensiones.

15 Porque á ti, oh Jehová, esperé yo: tú responderás, Jehová Dios mío.

16 Porque dije: Que no se alegren de mí: cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían.

17 Empero yo estoy á pique de claudicar, y mi dolor está delante de mí continuamente.

18 Por tanto denunciaré mi maldad; congojaréme por mi pecado.

19 Porque mis enemigos están vivos [y] fuertes: y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa:

20 Y pagando mal por bien me son contrarios, por seguir yo lo bueno.

21 No me desampares, oh Jehová: Dios mío, no te alejes de mí.

22 Apresúrate á ayudarme, oh Señor, mi salud.

Fuente verificada: eBible.org (Dominio público).

Significado y Contexto Bíblico del Salmo 38

David describe un cuadro conmovedor de sufrimiento físico, emocional y social. Sus heridas huelen mal y están supuradas, sus lomos están llenos de ardor y sus amigos y parientes se apartan de su plaga. En medio de este aislamiento total, confiesa su iniquidad con dolor sincero ('Por tanto confesaré mi maldad, y me acongojaré por mi pecado') y mantiene la esperanza puesta únicamente en Dios: 'Porque en ti, oh Jehová, he esperado; tú responderás, Señor Dios mío'.

Reflexión Devocional para Hoy

La enfermedad y la conciencia del error humano pueden sumergirnos en la soledad más amarga cuando incluso los seres cercanos se distancian. Este salmo nos enseña que, cuando todas las puertas humanas se cierran, la puerta del cielo permanece abierta para el corazón contrito. Dios no ignora nuestro gemido íntimo ni se desentiende de nuestras lágrimas arrepentidas.

Pregunta para meditar hoy:

¿Presentas con honestidad a Dios tus heridas emocionales y la tristeza por tus equivocaciones?

Oración Inspirada en el Salmo 38

Señor, no me reprendas en tu furor ni me castigues en tu ira. Tú conoces todos mis deseos y mi suspiro no te es oculto. Confieso con humildad mis faltas y te pido que sanes mi quebranto. No me desampares, oh Dios de mi salvación, y apresúrate a socorrerme. Amén.

Salmos Relacionados

Si este pasaje fue de edificación para tu vida, te recomendamos continuar leyendo:

Salmo 6 Salmo 32 Salmo 51 Salmo 88 Salmo 102
Nota devocional: Encuentra Tu Salmo es una plataforma espiritual y educativa. Las reflexiones y oraciones son elaboradas con rigor editorial cristiano y no constituyen asesoramiento médico, psicológico ni financiero. El texto bíblico pertenece a la traducción Reina-Valera 1909 de dominio público.

Preguntas Frecuentes sobre el Salmo 38

Tercer salmo penitencial y desgarrador clamor de un enfermo que experimenta el peso aplastante del pecado sobre su carne, rogando a Dios no desampararlo en su soledad. Su mensaje central nos invita a meditar en arrepentimiento, lamentacion, misericordia.
David describe un cuadro conmovedor de sufrimiento físico, emocional y social. Sus heridas huelen mal y están supuradas, sus lomos están llenos de ardor y sus amigos y parientes se apartan de su plaga. En medio de este aislamiento total, confiesa su iniquidad con dolor sincero ('Por tanto confesaré mi maldad, y me acongojaré por mi pecado') y mantiene la esperanza puesta únicamente en Dios: 'Porque en ti, oh Jehová, he esperado; tú responderás, Señor Dios mío'.
Es especialmente provechoso en momentos de tristeza, soledad, arrepentimiento, dificultades. Su lectura brinda La enfermedad y la conciencia del error humano pueden sumergirnos en la soledad más amarga cuando incluso los seres cercanos se distancian. ...
El texto bíblico mostrado corresponde a la traducción histórica Reina-Valera 1909 (Dominio público), verificada versículo por versículo a partir de los archivos de eBible.org.
Los Salmos con perspectivas y temáticas afines son: Salmo 6, Salmo 32, Salmo 51, Salmo 88, Salmo 102.