Salmo 86
Única oración atribuida a David en el Libro Tercero, llena de citas bíblicas entretejidas donde un siervo afligido ruega: 'Enseña mi corazón para que tema tu nombre; dame una señal para bien'.
1 Oración de David. INCLINA, oh Jehová, tu oído, y óyeme; porque estoy afligido y menesteroso.
2 Guarda mi alma, porque soy pío: salva tú, oh Dios mío, á tu siervo que en ti, confía.
3 Ten misericordia de mí, oh Jehová: porque á ti clamo todo el día.
4 Alegra el alma de tu siervo: porque á ti, oh Señor, levanto mi alma.
5 Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan.
6 Escucha, oh Jehová, mi oración, y está atento á la voz de mis ruegos.
7 En el día de mi angustia te llamaré: porque tú me respondes.
8 Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses, [ni obras] que igualen tus obras.
9 Todas las gentes que hiciste vendrán y se humillarán delante de ti, Señor; y glorificarán tu nombre.
10 Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas: tú solo eres Dios.
11 Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad: consolida mi corazón para que tema tu nombre.
12 Te alabaré, oh Jehová Dios mío, con todo mi corazón; y glorificaré tu nombre para siempre.
13 Porque tu misericordia es grande para conmigo; y has librado mi alma del hoyo profundo.
14 Oh Dios, soberbios se levantaron contra mí, y conspiración de fuertes ha buscado mi alma, y no te pusieron delante de sí.
15 Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia y verdad;
16 Mírame, y ten misericordia de mí: da tu fortaleza á tu siervo, y guarda al hijo de tu sierva.
17 Haz conmigo señal para bien, y véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados; porque tú, Jehová, me ayudaste, y me consolaste.
Significado y Contexto Bíblico del Salmo 86
Plegaria individual compuesta como un mosaico de versículos de la Torá y salmos anteriores. David suplica atención basándose en su necesidad ('porque soy pobre y menesteroso') y en el carácter compasivo de Dios: 'Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan'. Pronuncia una plegaria trascendental por un corazón indiviso: 'Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; afirma mi corazón para que tema tu nombre'. Ruega una 'señal para bien' que avergüence a los que le aborrecen.
Reflexión Devocional para Hoy
La dispersión del corazón —querer servir a Dios pero guardando lealtades secretas a intereses egoístas— es una fuente constante de inestabilidad espiritual. Pedir a Dios un corazón íntegro y enfocado ('afirma mi corazón') es la clave para la madurez. Dios es clemente, paciente y lleno de fidelidad; nunca rechaza el ruego del que reconoce su pequeñez ante Él.
Pregunta para meditar hoy:
¿Está tu corazón plenamente enfocado en Dios o se encuentra fragmentado por preocupaciones y deseos opuestos?
Oración Inspirada en el Salmo 86
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